Con una importante convocatoria, residentes y comerciantes del centro se reunieron con autoridades locales para abordar la presencia de la población canina en la vía pública. Durante la jornada, la comunidad expresó su firme postura a favor de que permanezcan en su entorno habitual, solicitando expresamente que no se retiren los refugios instalados para su cobijo.
Frente a esta petición, orientada a tomar todas las medidas de precaución necesarias para una convivencia armónica, el municipio propuso una solución integral. Se estableció un plan de acción conjunto que vincula al área de Zoonosis con la entidad protectora de la ciudad.

Dicha organización ofreció su plena disposición para colaborar en el cuidado de los canes, brindando asistencia y facilitando el eventual traslado a sus instalaciones de aquellos ejemplares que presenten un comportamiento dócil. De este modo, la gestión busca consolidar una red de contención colaborativa que garantice el bienestar animal respetando la voluntad de los habitantes del núcleo urbano.
