Esta mañana, quedó habilitado, de manera provisoria, un oratorio en la planta baja del Hospital Municipal “Dr. Felipe A. Fossati”, ubicado en el pasillo que conduce al sector de Farmacia.
Participaron del sencillo acto el cura párroco Pablo Etchepareborda, el director asociado Javier Reino, la supervisora Sofía Gianetti, y los concejales Viviana Erreguerena y Javier Menone, quienes acompañaron la bendición de la imagen de la Virgen de Luján que ya se encuentra en el lugar.
Durante la ceremonia, el padre Etchepareborda elevó una oración y pidió que “María de Luján cobije con su manto a cada paciente, a sus familias y a todo el personal de salud que entrega su vocación en este hospital”. Asimismo, rogó que el nuevo espacio “sea un rincón de consuelo, de esperanza y de fortaleza para quienes atraviesan momentos de dolor”, e invitó a la comunidad hospitalaria a acercarse “con fe sencilla, confiando en que Dios siempre acompaña”.



Por un espacio definitivo
Por su parte, la supervisora Sofía Gianetti expresó que se trata de “un sueño cumplido, en forma parcial”, al remarcar que “hoy podemos decir que, al menos de manera transitoria, contamos dentro del Hospital con un lugar destinado a la oración y la reflexión”.
Reconoció que la concreción del espacio demandó paciencia en medio del proceso de obras que se llevan adelante en el edificio. “Sabemos que todas estas mejoras son para beneficio de los vecinos, pero mientras tanto trabajamos con incomodidades y debemos adaptarnos. Esto también requirió tiempo y esfuerzo”, señaló.
El oratorio fue acondicionado en un sector que anteriormente funcionaba como ventanilla de Rayos, donde se retiró una pared para generar un pequeño ambiente de acceso. En ese sector, contiguo al área de donación de sangre y cercano al espacio de descanso de los choferes de guardia activa, quedó emplazada la imagen ya bendecida, para que pacientes, familiares y trabajadores puedan disponer de un momento de recogimiento.


“En este hospital nadie viene a divertirse; se atraviesan situaciones difíciles. Por eso creemos que es importante contar con un ámbito donde encontrar paz y buscar una bendición”, añadió Gianetti.
Cabe recordar que el antiguo oratorio funcionaba en el tercer piso y fue desarticulado cuando comenzaron las tareas de refacción y puesta en valor. Desde entonces, no había un sitio destinado específicamente a la oración dentro del establecimiento.

En relación al futuro, la supervisora anticipó que está prevista la creación de un espacio definitivo en planta baja, de fácil acceso y con carácter abierto a todos los credos. “La intención es que sea un lugar de oración y reflexión para cualquier culto, pensado para acompañar a las personas en momentos que pueden ser tristes o complejos”, indicó.
