Desde la Dirección de Juventud de la Municipalidad de Balcarce, a cargo de Dolores Cerviño, se manifiesta su profundo repudio y preocupación ante los hechos de violencia ocurridos en el marco de la Estudiantina, que derivaron en la suspensión de las actividades previstas para este año y para el próximo.
“La Estudiantina es un espacio de encuentro, participación, compañerismo y sana competencia, pensado para que los estudiantes de sexto año de nuestras escuelas secundarias puedan compartir experiencias, desarrollar sus capacidades y construir recuerdos que formen parte de una etapa fundamental de sus vidas. Por eso, nos duele profundamente que una propuesta destinada a celebrar la juventud se vea atravesada por situaciones de violencia que nada tienen que ver con los valores que se buscan promover.
“La violencia nunca puede ser el camino para resolver un conflicto. Ninguna diferencia, discusión o enfrentamiento justifica que se llegue a una agresión física. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de reflexionar sobre lo sucedido y de trabajar para que estos hechos no se naturalicen ni vuelvan a repetirse.
“Consideramos necesario poner el foco en el rol de los adultos. Frente a situaciones de esta gravedad, no podemos permanecer indiferentes ni mirar hacia otro lado. Acompañar a las adolescencias implica estar presentes, establecer límites, intervenir de manera responsable y brindar herramientas para la resolución pacífica de los conflictos. La formación, el cuidado y la protección de nuestros jóvenes son responsabilidades compartidas entre las familias, las instituciones educativas y toda la comunidad.
“También creemos indispensable invitar a los propios jóvenes a una reflexión profunda. Frente a una situación de violencia, nuestra primera reacción no debería ser sacar el celular, grabar y difundir lo ocurrido, sino comprender que hay personas involucradas, que su integridad está en riesgo y que nuestra actitud puede contribuir a frenar una situación o, por el contrario, a exponerla y amplificarla. Filmar y viralizar una agresión no es un acto neutral. Detrás de cada video hay personas, familias y consecuencias que trascienden el momento.
“Cuidar a nuestros jóvenes es una responsabilidad colectiva. Desde la Dirección de Juventud entendemos que las adolescencias necesitan espacios de participación, escucha y contención, así como oportunidades para desarrollar vínculos saludables y herramientas para afrontar los conflictos. Por eso, nos ponemos a disposición de las autoridades educativas para colaborar en todas las acciones que consideren necesarias, acompañando el trabajo institucional y distrital.
“La juventud merece espacios para encontrarse, crecer y disfrutar. Como comunidad, tenemos la responsabilidad de hacerlos posibles y seguros”.
